Ejemplo de caballería y nudo de discusiones, el Cid de la Historia

PRESENTACIÓN DE LA QUINTA ENTREGA DE ¡UNA HISTORIA DE PELÍCULA!

Los meses de julio y agosto del 2022 van a tener como protagonista de nuestra sección a la serie producida por Amazon, “El Cid”, que tantas y tan variadas polémicas ha generado en distintos ámbitos ligados al cine y a la historia.

En dos entregas sucesivas, que abarcan la primera y la segunda temporada respectivamente, los lectores podrán acercarse a la mirada que han aportado los integrantes de nuestra sección, desde diversos planos de análisis que incluyen el aspecto fílmico, la banda sonora, la ambientación, la interpretación, y las críticas vertidas al momento del estreno.

Les proponemos de esta manera, el acercamiento a la ficción de Amazon a través del análisis del equipo de ¡Una Historia de Película!

María Fernanda López Goldaracena
Coordinadora de ¡Una Historia de Película!

Artículo realizado por Marcela Barrionuevo (Con la colaboración de Diego Califano).

En esta nueva entrega de ¡Una Historia de Película! analizaremos la primera temporada de la serie televisiva española “El Cid”, estrenada en diciembre del año 2020.

En esta nueva producción, la leyenda patria se convierte en tira novelada, y cuenta las aventuras y desventuras de Rodrigo Díaz Vivar: caballero y héroe fundador de una conciencia colectiva quien es, sin lugar a dudas, parte de la construcción histórica de España. Este personaje se ha convertido en ícono de la Reconquista y en elemento necesario a fin de describir la importancia de la caballería como mecanismo esencial para concretar el triunfo de los cristianos sobre los musulmanes.

Aunque no conozcamos la fecha exacta de su nacimiento, el Cid Campeador nació en Vivar entre 1045 y 1049. Fue uno de los hijos del Conde de León, y siendo muy joven salió en busca de fortuna y notoriedad, encontrándola en la guerra con Navarra.

Como consecuencia de su bravura, Rodrigo fue incorporado a la corte de Fernando I, al séquito de su primogénito varón Sancho quien sería, al momento de su muerte, el heredero del Reino de Castilla.

El joven de Vivar, hombre de confianza de Sancho, dedicó su vida a la guerra y los enfrentamientos, demostrando constantemente fidelidad y respeto por su señor. También pudo ser vínculo y nexo en diversos acuerdos entre musulmanes y católicos que evitaron, mediante la creación y recreación de nuevos pactos, problemas mayores.

Imagen extraída de https://www.elespanol.com/

Luz, cámara y … ¡a campear!

Ruy, como el personaje de la serie, tiene entre sus deberes cobrar los tributos del Rey y hacer cumplir a la Taifa de Zaragoza con sus obligaciones, celebrando acuerdos, negociando y guerreando como última instancia.

Nuestro intérprete se muestra atento y respetuoso de la cultura y la sabiduría musulmanas, como también de aquello que expresan las estrellas sobre su destino.

Esta historia épica, que se desarrolla en el siglo XI, cuenta la vida del héroe desde su infancia de la mano de sus padres, quienes lo formaron para servir con lealtad al rey. El uso del flashback nos permite apreciar a un Rodrigo infante que ayuda con dulzura a su madre y se forma con energía en el arte de la caballería junto a su padre, en contraposición al hombre ya preparado, maduro y reflexivo, capaz de dar y dejar todo por su señor Sancho, aun cuando esto signifique sufrir por amor.

El Medievo es representado con ambientaciones y escenarios acordes a la época, denotando un esfuerzo y real estudio del contexto por parte de la producción. El vestuario de los personajes es adecuado y los elementos que se utilizan son concernientes al momento histórico. Sin embargo, es posible encontrar algún anacronismo en elementos o modismos, propios de las licencias autorales, como por ejemplo la mezcla de estilos arquitectónicos en la Catedral de León.

Sin dudas, debió haber sido un desafío encarar el proyecto de tamaña historia: la vida de un personaje tan representativo para España presenta un innegable reto para los protagonistas del reparto y para la producción misma.

Los arreglos musicales creados por el talentoso Gustavo Santaolalla1 logran transmitir la emoción de las batallas y ponen al público, circunstancialmente, en un estado de concentración y atención. Sus selecciones son impecables y pulcras, características del excelente músico.

Imagen extraida de https://www.comics1.com/el-cid-cast-e-personaggi-della-serie-amazon-prime-video/23637/

Las distintas miradas

El rigor histórico de la serie es lo que se plantea desde la perspectiva de distintos comentadores y especialistas, que emprenden el camino de una crítica inclemente sobre la serie. Para la periodista Mireia Mullor, por ejemplo, la discusión no debería pasar por si la espada del Cid es la correcta o no, sino que debería ser más que eso, señalando que este tipo de discusión es arena entre los dedos2.

Las preguntas aquí son: ¿qué tipo de asesoría recibieron en la producción? ¿Por qué se tomaron licencias que solo logran molestar al público que realmente tiene pericia? La respuesta podría ser simple: es una serie de ficción que nos narra, dentro de un marco histórico, una historia de valentía y heroísmo, de amor y venganza.

Es la interpretación de los actores lo que podemos criticar: el sentido que le dan a sus personajes, el espíritu e impronta personal que les trasladan en el anudado guion de Luis Arranz y Adolfo Martínez Pérez. Los autores buscan hilvanar prolijamente los eslabones de esta historia.

David Porrinas2, historiador medievalista, investigador y escritor de El Cid. Historia y mito de un señor de la guerra, reflexiona sobre la serie y declara que los espectadores tienden a confundir la leyenda con la historia y que es difícil caracterizar semejante figura, estandarte para España. Afirma también que la gente tiene sus propios preconceptos sobre el carácter y la descripción del personaje y es una tarea imposible quitarle estas ideas, cargadas de esas estructuras previas4.

La mirada de un público expectante, crítico y exigente pudo haber condicionado de alguna manera la puesta en escena ya que no es la primera vez que se encarna la vida de Rodrigo, el Cid. El fantasma de la interpretación de Charlton Heston como el Campeador de Vivar representa un desafío enorme para cualquier actor que quisiera interpretar semejante papel.

En referencia a esto, Porrinas señala que pudo encontrar en la serie a un “Cid histórico y más real”, que se diferencia de las obras anteriores en su nivel de descripción cronológica y detallada.

En el filme norteamericano “El Cid” de 1961 interpretado por Charlton Heston, se pone en juego un enorme despliegue de efectos y producción. La película hace énfasis en las figuras antagónicas, un héroe extremo, y un villano capaz de recurrir a cualquier artilugio para lograr sus objetivos. Esta oposición de efigies es propia del género péplum.

Este Cid de los sesenta se convirtió en un paradigma de la imagen del caballero del Medioevo. El Campeador de Amazon, viene a recordarnos a aquel modelo que fue por mucho tiempo el Cid que imaginamos.

En la tira de la plataforma, Rodrigo “Ruy” es interpretado por Jaime Lorente, quien tomó el guante del desafío y se comprometió en la representación de este rol. Lorente es un destacado actor que protagonizó series renombradas, como por ejemplo “La casa de papel”. Su labor y performance en esa tira lo han estigmatizado frente a algunos espectadores que no logran verlo en su rol de El Cid y no llegan a disfrutar la caracterización del protagonista.

El actor trata de exhibir sus dotes artísticas en una singular actuación que nos muestra un caballero ingenuo, fiel y en extremo sensible, capaz de resolver grandes enfrentamientos bélicos, pero incapaz de solucionar las maquinaciones de una corte tomada por la envidia, la intriga y la confabulación.

Imagen extraída de https://www.amazon.com/-/es/El-Cid-Temporada-1/dp/B08NSDSHCJ

Un personaje que se roba la atención de los espectadores es el de la Infanta Urraca, interpretado por Alicia Sanz. Ella transfiere con su performance toda la energía femenina de una mujer que no se conforma con lo que le es designado. Con paciencia e inteligencia, teje y desteje redes de poder que la ayudan a cumplir y lograr sus objetivos. Hace propio un personaje y lo encara con una energía única.

“¡Tú has destruido la oportunidad de reinar para ti y para todas las demás!” es el reclamo justo que Urraca hace a su madre argumentando también que ella le fue fiel de todas las maneras posibles, y renegando a viva voz sobre su imposibilidad de reinar por el hecho de haber nacido mujer.

El personaje de la Infanta avasalla al reparto con energía e ímpetu interpretativo. Tal vez representa una imagen de feminismo forzada para la época, pero esto refuerza con frescura una energía actual necesaria para los nuevos espectadores. Podemos decir que los personajes femeninos presentados en esta producción explotan enérgicamente, opacando la impronta de los personajes masculinos.

A su vez, se puede disfrutar de los vínculos que se tejen entre cristianos, judíos y musulmanes, personajes que recorren, capítulo tras capítulo las escenas de la narración. Detalles interpretativos, momentos de tensión y silencios necesarios, hacen que la obra rodee al espectador y lo introduzca en la escena.

Así como Porrinas se animó a criticar la obra y destacar los aspectos positivos de la misma, sin marcar aspectos tendientes a algún error en la selección de cierta vestimenta o decorado, muchos académicos se animaron a la crítica de la esta versión, considerándolo un “Cid con Twitter”.

El Cid: un sinfín de sentidos

¿Frente a qué Cid estamos? ¿Qué es lo que nos quiere transmitir? ¿Estamos frente a un Cid patriótico definitivamente, construido desde las raíces mismas de la península? ¿Cuál es el uso que se quiere dar de esa imagen? Es una respuesta que solo puede ser respondida por José Velasco, productor principal de la serie, y por el equipo seleccionado por la plataforma Amazon, encargada de materializar semejante producción.

Entendemos que esta obra le da vida a una leyenda, que se transmite de boca en boca, de padre a hijo, una leyenda fundante, que crea cimientos, una quimera a la que es imposible renunciar.

Jaume Aurell valida la importancia de las leyendas para la construcción de la historiografía medieval. El historiador afirma que es uno de los géneros literarios que permiten reconstruir el pasado de las tradiciones y la construcción de lo que llamamos patria, legitimando las historias y leyendas ya que ayudan a pensar en el contexto histórico de los hechos que se quieren evocar5.

El Cid es leyenda, es patria, es historia, es tradición. Es lo que dice su hermosa escultura de bronce, creada por Anna Hyatt Huntington, “El Cid Campeador, encarnación del heroísmo y espíritu Caballeresco de la Raza”.

Una obra de esta importancia nos interpela en la memoria, en las creencias y en el recuerdo. Por ello, desde la historia, nos embarcamos en el navío de las críticas sobre la obra, las características de los personajes y la descripción de los lugares en los que se representan los hechos, desde algún anacronismo o la exageración en la interpretación.

Tal vez, por un momento, podemos sacarnos los anteojos de “examinar” y colocarnos los del disfrute. Estamos ante una serie de ficción que se propone contar de manera llana la vida de un hombre que representa demasiado para la historia, para la literatura, para la identidad y para la cultura de la Península Ibérica y el mundo. Tal vez por todo esto, por su significación y por lo que simboliza, es que han generado tantas controversias. En la próxima entrega, presentaremos nuestro análisis sobre la segunda temporada de esta serie tan debatida como atrapante.

Imagen extraída de https://vozlibre.com/diver/jaime-lorente-sera-el-cid-para-la-nueva-y-ambiciosa-serie-espanola-de-amazon-38657/
Afiche promocional de la serie.

Ficha técnica

Título original: El Cid

Año: 2020

País: España

Duración: 50 minutos cada capítulo. / 2 temporadas. 10 episodios

Música: Gustavo Santaolalla.

Fotografía: Javier Salmones.

Reparto: Jaime Lorente, Elia Galera, Carlos Bardem, Juan Echanove, Alicia Sanz, Francisco Ortiz, Jaime Olías, Lucía Guerrero, Lucía Díez, Nicolás Illoro, Juan Fernández, Pablo Álvarez, Ginés García Millán, Dani Tatay, David Castillo, Álvaro Rico, Hamid Krim, Zohar Liba.

Producción:  José Velasco, Luis Arranz, Adolfo Velascoa.

Distribuidora: Amazon. 

Género: Aventuras. Histórico. Drama.

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